Con unos kilos de más regresé ayer de mis minivacaciones por Madrid, pero es normal si tenemos en cuenta que todo lo que he caminado casi siempre lo he hecho con un vaso de chocolate calentito en la mano, como muy inteligentemente me dijo ayer un amigo, entonces seguramente no queme ni una sola caloría.
En mi isla se vive el comienzo de las navidades un poco diferente y siempre me gusta ir sobre estas fecha a la "gran capital del reino" para ir sintiendo el espíritu consumista...,ejem! digo, el espíritu navideño. En realidad otros años no había coincidido el encendido de las luces de las calles con mi estancia en Madrid, pero seguro que ya han oído en las noticias que este año se adelantaron un poco, imagino que para ver si te entran ganas de comprar antes.
En definitiva, no es lo mismo ver los supermercados llenos de polvorones cuando en la calle hay 24º, que hacerlo con 5º y abrigada hasta las orejas mientras oyes como en la Plaza de Callao los coros cantan villancicos y los niños patinan sobre en una minipista de hielo instalada al más puro estilo Rockefeller Center de Nueva York (valga las distancias).
A las 18.00 horas del viernes 27 de noviembre se encendieron las luces y el enorme árbol de navidad (diseñado por Agatha Ruiz de la Prada) instalado frente a la Puerta del Sol se iluminó con lucecitas verdes y rojas. Yo estaba rodeada de parejitas, que agarrados esperaban a que comenzaran oficialmente (en Madrid) las navidades y muchos padres sostenían a sus hijos señalándoles la megaestrella roja de lo alto del árbol que estaba a punto de encenderse. Lo que a continuación me llamó la atención y me pareció hasta surrealista, fué que al segundo después de que todo se iluminara no sé de donde, apareció un grupo de rancheros mejicanos que se pusieron a entonar canciones de su tierra. Resulta un poquito raro la verdad, como que no pegaba oir en en ese momento: Guadalajara, guadalajaraaaa!!!!, pero cualquier tumulto de gente me imagino que es bueno para ganar algo de dinero.
Mientras, un novato periodista de España Directo, digo que era novato porque intentó como más de 10 veces decir bien lo que su redactora le iba apuntando, era el siguiente punto de atención de la gente que por allí pasaba, y como suele ocurrir en estos casos, muchos se colocaban detrás de él para salir en la imagen mientras seguramente llamaban a algún familiar por móvil para que los viera por la tele.

Luego, nos acercamos a ver la decoración del Corte Inglés y descubrimos sin querer, un pequeño show montados para niños en el que unos muñecos gigantes se movían al mismo tiempo que hacían participar a los más pequeños. Lo gracioso fué la despedida, que despúes de repetir varias veces en la cancioncita que tenían que portarse bien para que les trajeran lo que pedían, "nos invitaban" a todos a pasar por la planta de juguetería para ir eligiendo lo que más nos gustaba. Sobre la marcha la gente salío corriendo comentando que los de dichos almacenes nunca pierden la oportunidad de vender, no en vano ellos han sido los creadores de los días del padre, madre, abuelos, enamorados y si te descuidas hasta de la mascota.

Por fin pude visitar el Centro Comercial Plenilunio del que tantas veces he leído en los blogs, y sobre todo, la tienda Primark en la que me dejé parte de lo que llevaba ahorrado para hacer compras. Ya sé que la calidad no es de lo mejor, pero la verdad es que yo no lo encontré tan mal. Para los precios que tienen la relación calidad-precio me pareció razonable.
El Centro Comercial en sí es una barbaridad, por lo menos para lo que yo conocía y mi acompañante se comportó muy bien en el peregrinaje de tiendas al que estuvo sometido durante casi todo el viaje.

Que más puedo decir...que muchos de los regalos de reyes me los he adelantado y que hemos regresados cargados de libros. Durante mi estancia allí me leí este:

Un cuento muy a lo "Tim Burton" de apenas 170 páginas que parece incluso prestarse a leer en estas fechas, pero a su vez con grandes moralejas. Como lo describe la crítica:"un libro muy recomendable para comprar de 10 en 10 y regalar a los amigos". A mí sinceramente hasta la portada del libro me pareció preciosa, tanto como el argumento.
Quizás en próximos posts enseñe los otros libros que compramos y muestre algunos de mis "regalos de reyes adelantados".

Pequeñas/os, las navidades no amenazan, ya están aquí!!! Y a mí el famoso espíritu ya me pide poner el árbol y el belén, para pasar esos días cogiendo aún más kilos con la familia. Para mí estas navidades serán unas fiestas muy diferentes a años anteriores. Ya me lo dijo un buen amigo...quizás el 2009 sea un año muy especial para tí, y les aseguro que para lo bueno y lo malo lo ha sido.